Árchez, como muchos pueblos de origen morisco, conserva restos de una antigua muralla árabe. Estos vestigios son un testimonio de su pasado y del papel que pudo haber jugado durante la dominación musulmana, especialmente en la rebelión morisca de la comarca de la Axarquía.
Se sabe que esta muralla era el “escenario de la conquista cristiana y la rebelión de la Alpujarra”. A modo de curiosidad, se menciona que esta muralla era de color oscuro, ya que fue construida con piedra local que cuenta con esta tonalidad tan característica.
En realidad, lo que se conoce como las “murallas de Árchez” son en muchos casos lo que se denominan “casas-muro”. Esto significa que eran casas adosadas cuyas traseras se encontraban unidas y totalmente cerradas, formando un verdadero muro defensivo, aunque dejando espacio para las puertas.
Los restos visibles de esta antigua muralla se sitúan principalmente en los frentes norte y oeste del pueblo. La traza de la muralla giraba hacia el noreste por la calle Álamos y luego hacia el noroeste por la calle Cruz, aunque su rastro se ha ido perdiendo debido a las construcciones y cambios urbanísticos posteriores a la Reconquista.
